Bailando con la incertidumbre

tendencias sobre la incertidumbre 2020

Ruptura. Así a lo bruto nos hemos visto lanzados a un panorama de incertidumbre que nos obliga a posicionarnos. Es momento de pensar cómo afrontar esta nueva situación, como una oportunidad o una putada.

// Este segunda década del siglo XXI ya venía cargada de incertidumbres, de cambios de ruta. Esta situación de crisis desencadenada por el COVID19, supone una aceleración, un empujón a pensar en nuevos sistemas. //

Cuestionar modelos políticos anticuados, dejar de mirar a occidente como referencia de ideal social, o rearfirmar la cultura territorial, son algunas de las tendencias que guiarán el presente y futuro más inmediato. El refuerzo de la “autoconfianza” cultural, dará lugar a un desarrollo en muchas áreas como el diseño, la arquitectura, o la gastronomía. Esta explosión marcará una tendencia en la exportación de bienes con identidad propia.

En esta nueva era la tecnología y la ciencia darán pasos acelerados y revoluciones a corto plazo. En una nueva forma de trabajar con el data a través de la computerización cuántica. Digitalización de servicios y bienes, en un proceso de “desmaterialización”, y de accesibilidad a través de dispositivos móviles.

En esta digitalización tendremos la oportunidad de romper procesos no sostenibles en industrias como la moda. El instinto de autoconservación, y en la obligación de no degradar más el planeta, la ingeniería en materiales sostenibles será crucial para las industrias. No habrá opción al producto no sostenible, y en este sentido el diseño-bio o el ecodiseño será requisito indispensable.

// Así es como llega de forma acelerada la fusión entre lo humano y lo artificial. La oportunidad para medir bajo otros criterios la riqueza, la belleza, la excelencia, la felicidad o el propio tiempo. //

Esta incertidumbre es una oportunidad para cambiar las cosas. Mirar hacia las personas, hacia nuestra casa, aprovechando siglos de éxitos y fracasos de la humanidad.